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Serie
Luz constructiva

Luz Constructiva es una serie donde la luz se aborda desde una exploración más objetual y geométrica. El interés se desplaza hacia una comprensión arquitectónica de las piezas, donde líneas de luz, volúmenes y superficies cromáticas se organizan como estructuras espaciales que construyen un sistema de relaciones dentro del espacio.

Las obras se componen a partir de geometrías simples que se articulan mediante contrapuntos volumétricos y tensiones formales inspiradas en el brutalismo. Las líneas de luz dejan de funcionar únicamente como fuentes de iluminación y pasan a operar como elementos constructivos dentro de la composición, estableciendo vínculos con los planos, los volúmenes y las formas que las rodean.

La investigación se centra en la interacción entre tres condiciones del color presentes en la obra. El color luz aparece en los tubos de iluminación, el color pigmento en los volúmenes y superficies pintadas y el color sustractivo en los acrílicos semitransparentes que funcionan como filtros cromáticos. Estas tres manifestaciones del color se activan entre sí y generan un campo perceptivo donde cada elemento modifica y transforma a los demás.

Las piezas se conciben como sistemas abiertos de relaciones geométricas donde formas, colores y líneas de luz se repiten, se conectan y se reorganizan en el espacio. A través de estas estructuras se construye un entorno dinámico donde la percepción del color y de las formas cambia según el punto de vista del espectador y su recorrido dentro de la instalación.

En algunas obras de la serie, como las intervenciones espaciales desarrolladas en arquitectura, la composición se expande más allá de un objeto aislado y se integra con el espacio que la contiene. Las geometrías, los filtros cromáticos y las líneas de luz se distribuyen a lo largo del recorrido generando un sistema continuo donde no existe un inicio ni un final claramente delimitado.

En este contexto la geometría funciona como un lenguaje visual autónomo. Líneas, planos y volúmenes se presentan por su valor propio y se organizan como un sistema de relaciones que no representa nada exterior a sí mismo. La obra se activa a través de la percepción del espectador, que al desplazarse por el espacio descubre cómo las formas, la luz y el color establecen vínculos cambiantes dentro de la estructura de la instalación.

Página en construcción

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